El carácter de hidrofobicidad en el cabello humano se atribuye particularmente a los componentes lipídicos de la epicutícula y a una capa de ácidos grasos unidos covalentemente.
La superficie del cabello está formada por un gran número de escamas planas imprecadas que apuntan hacia afuera desde la raíz hasta la punta. Su estructura se puede dividir en tres partes: la cutícula, la corteza y la médula en la región central.
La capa externa del cabello consta principalmente de ácido 18-metil eicosanoico (18-MEA), que está unido covalentemente a la matriz proteica subyacente, formando la epicutícula como una estructura de superficie compuesta. La intemperie diaria y los tratamientos químicos, específicamente la decoloración oxidativa, reducen drásticamente la hidrofobicidad de la superficie externa del cabello.
El 18-MEA se elimina fácilmente con tratamientos alcalinos, como la coloración del cabello o la permanente, y la superficie se vuelve hidrófila y aumenta la fricción. La pérdida de 18-MEA se considera una de las razones del aumento de la fricción en la superficie de la cutícula. Puede influir en la percepción sensorial del cabello, como la sensación de sequedad y la dificultad para peinarlo o pasar los dedos.
Productos que mantengan o mejoren la hidrofobicidad del cabello
Los ingredientes humectantes son una parte crucial de los productos para el cuidado del cabello. Esto porque ayudan a prevenir la sequedad, la rotura y mantienen la vitalidad y elasticidad del cabello. Algunos de los ingredientes más comunes que se encuentran en los acondicionadores para el cabello incluyen dimeticona, estearato de glicerilo y agentes acondicionadores catiónicos. Las siliconas, más comúnmente dimeticona, se encuentran en productos para el cuidado del cabello que alisan y reducen el frizz.
La dimeticona, un polímero de silicona insoluble en agua, recubre la cutícula del cabello, lo que le da un aspecto más brillante. Sin embargo, su falta de solubilidad en agua da como resultado la acumulación de polímeros en el cabello y el cuero cabelludo con el uso a largo plazo, lo que hace que el cabello luzca pesado con el tiempo. Por lo tanto, los productos que contienen estos deben usarse mínimamente y con moderación.
El estearato de glicerilo es un lípido ceroso que ayuda a solubilizar el agua y los ácidos grasos, ingredientes de los acondicionadores. Al igual que los alcoholes cetílico y estearílico, este compuesto forma una barrera protectora alrededor de la hebra de cabello para evitar la pérdida de humedad. Este compuesto aceitoso reduce además la electricidad estática del cabello. Al hacerlo aplana las escamas de la cutícula, lo que reduce la fricción del cabello para evitar daños adicionales.
Quizás el ingrediente más importante de los acondicionadores es un agente acondicionador catiónico como el cloruro de behentrimonio (BTAC) y el cloruro de cetrimonio (CETAC). Estos surfactantes tienen una carga positiva en su grupo principal, que atrae a los aminoácidos con carga negativa en las proteínas de queratina del cabello. Como resultado, el acondicionador se deposita fácilmente en el cabello, particularmente en las áreas dañadas donde el cabello tiene una carga más negativa.
Los lípidos de origen vegetal pueden actuar como agentes acondicionadores y restaurar el carácter hidrofóbico del tallo del cabello al reemplazar la capa lipídica natural del cabello. Recientemente se estudiaron la adsorción de un biosurfactante lipopeptídico extraído del licor de maceración de maíz (CSL) en cabello humano. Este biosurfactante podría representar una alternativa eco-amigable prometedora a los surfactantes convencionales utilizados en formulaciones para el cuidado del cabello.
La hidrofobicidad es en muchos casos sinónimo de un cabello más sano y resistente. Así, mejorar la hidrofobicidad representa una forma de proteger y fortalecer el cabello de manera natural y efectiva.
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